Microcréditos

Guinear-microcreditos

con Mamy Koulibaly, una prestataria de Conakry

La fórmula de los microcréditos se perfila como la una de las pocas opciones para romper el círculo de la pobreza y, sobre todo, de la dependencia de la “ayuda” o la “limosna” que, con frecuencia, la perpetúan.
El mecanismo es muy simple: se presta dinero (con preferencia a mujeres y jóvenes sin recursos) para un proyecto que suponga la creación de un ‘puesto de trabajo’ o fuente de ingresos. El interés que habíamos fijado era del 9,6% anual. Dada la altísima inflación del país y el precio del dinero en el mercado bancario (superior al 16%), no contábamos con recuperar la totalidad del dinero prestado en los plazos fijados (1 o 2 años) puesto que esa inflación -y la devaluación continua del franco guineano- no lo harían posible. Pero, al menos, recuperaríamos una parte, que podría ser invertida en otros proyectos, el sistema sería sostenible y, sobre todo, obligaríamos a sus beneficiarios a responsabilizarse de su propio futuro. Ninguna de estas personas, por supuesto, habría puesto nunca los pies en un banco tradicional.

♠ PRÉSTAMOS Y PROYECTOS FINANCIADOS (2008-2017):

+ONG ’ACPAG’ (Asociación Católica para la Promoción de los Ciegos de Guinea) (Association Catholique pour la Promotion des Aveugles de Guinée). Crédito de 3.000.000 de francos guineanos para la creación de un taller de confección de sofás y sillones, gestionado por su presidente.

+Créditos a mujeres sin recursos vinculadas al Hogar San José (Foyer St. Joseph): Fatoumata Keita, Marie Christine Kamano, Ibrahima Bangoura Sory, Madame Koundouno, Mamy Coulibaly (en la foto)… por valor total de 4.000.000 de francos para actividades como: comprar una barca, hacer comercio a pequeña escala o poner en cultivo un pequeño campo. (Hay que hacer constar que el porcentaje de fracaso de estos créditos más arriesgados llegó al 40%).

*Créditos a jóvenes y mujeres del barrio de Hamdallaye, en colaboración con la Escuela ‘Mohamed Barry’ y su director. El Sr. Barry fue el aval para la mayoría de los candidatos. Concedidos préstamos por valor de casi 13.000.000 de francos. Gracias a esta fórmula el porcentaje de devoluciones ha ascendido al 100%.

*Crédito a la Asociación Femenina de Hamdallaye (Groupement femenine d’Hamdallaye): asociación de mujeres que se dedica a la fabricación artesanal de jabón. Crédito inicial de 1.000.000 de francos para compra de materiales y relanzar su actividad comercial. (En África este tipo de jabón es muy utlizado porque está al alcance de las economías más modestas, ya que el ‘industrial’ resulta demasiado caro). Se concedió un nuevo crédito a esta Asociación en 2016 por valor de 2.500.000, esta vez con una fórmula mixta: una buena parte como donación y el 30% como.crédito a devolver

Asociación Femenina de ‘Hamdallaye’

 

√La fórmula de los microcréditos tuvo que ser abandonada en 2012 debido a las limitaciones legales impuestas por el Banco Central de Guinea. Por ello, optamos por una nueva fórmula: préstamos sin interés (solo con una pequeña comisión en concepto de “estudio” y “gastos de tramitación”). Además, el plazo (originalmente de 1-2 años) ha sido notablemente acortado. Esto hace que el riesgo de impago disminuya. A todos los beneficiarios se les exige un aval (sea persona o propiedad) pues, de lo contrario, la experiencia anterior ha sido, en ocasiones, poco satisfactoria.

Los microcréditos, que tanto éxito han tenido en Asia o en Latinoamérica, no están tan extendidos en África y, especialmente, en Guinea. Intentamos trabajar con las mentalidades, haciendo que las personas se responsabilicen de su propio futuro. Intentamos acabar con la cultura -muy extendida en este continente- del “dame, que soy muy pobre”. Intentamos romper el círculo de la dependencia. Los resultados no siempre son los esperados (de hecho, más de un 50% no han culminado satisfactoriamente) pero, poco a poco, vamos avanzando, corrigiendo errores y logrando metas.